El domingo de Cuasimodo se celebra en Pedroche la llamada Procesión de los Impedidos, donde el párroco le lleva la comunión a los enfermos que lo soliciten previamente.

La iglesia católica, en el Concilio de Trento, entre 1545 y 1563, estableció la conveniencia de comulgar al menos una vez al año. Y así se estableció en el Código de Derecho Canónico, donde se establece que «todo fiel, después de la primera comunión, está obligado a comulgar por lo menos una vez al año». Además, «este precepto debe cumplirse durante el tiempo pascual, a no ser que por causa justa se cumpla en otro tiempo dentro del año».

De acuerdo a esta norma, se hizo común que los sacerdotes, aquí en España y en algunos lugares de América, llevaran la comunión a los enfermos que no podían asistir a los templos católicos el Domingo de Cuasimodo, el segundo domingo de Pascua.

Así, por ejemplo, en el sínodo diocesano del Obispado de Huesca de 1687 se estableció lo siguiente:
«Mandamos a los curas que en uno de los días de Pascua de Resurrección, o en la Dominica Quasimodo lleven a sus parroquianos enfermos o impedidos el Santísimo Sacramento, para que cumplan el precepto de nuestra Santa Madre Iglesia, advirtiéndoles han de estar ayunos por no ser por modo de viático [La comunión se llama viático cuando se recibe en peligro de muerte] y procuren llevarlo con la mayor decencia y devoción posible previniendo a sus parroquianos adornen ventanas y calles por donde hubieren de ir con el Santísimo Sacramento, y a los que le acompañaren concedemos cuarenta días de verdadera indulgencia«.

Hablando de la Procesión de los Impedidos

Vemos cómo la costumbre de Pedroche de adornar ventanas y calles este día, ya formaba parte de las indicaciones de la Iglesia a nivel general.


[procesión del año 2018]

Hoy en día, vemos la celebración de esta fiesta en lugares tan dispares como Chile [clic aquí] o en Tarancón (Cuenca) [clic aquí]. En Pedroche se lleva a cabo prácticamente igual ahora que hace 100 años. Lo vemos en las siguientes crónicas de los años 1915, 1916, 1917 y 1918.

Como curiosidad, vemos en la de 1918 que se incorpora la banda de música a la procesión. La razón no es otra que dicha banda se creó en 1917.

El Cronista del Valle, 17 de abril de 1915
«LA COMUNIÓN DE IMPEDIDOS
El Domingo 11 de los corrientes tuvo lugar el solemne acto religioso de llevar la Sagrada Comunión a los enfermos como cumplimiento pascual del presente año.
A las ocho de la mañana organizóse la procesión del siguiente modo: Acólitos con campanitas, estandarte de la Cofradía del Santísimo llevado por el joven D. José Tirado López; siguen las Asociaciones, Josefina, Hijas de María y del Sagrado Corazón, Cofrades del Santísimo, todos con velas encendidas y con sus respectivas medallas distintivas; y bajo Palio sale triunfalmente a los acordes del órgano el Divino Pastor de las almas escoltado por la benemérita y el digno Ayuntamiento en pleno que le hace corte de honor en medio de un repique general de campanas.
Edificante, conmovedor y en sumo grado consolador resultaba ver tan bien organizada procesión, tanto orden, tanto recogimiento, fervor y respeto en los de este pueblo a la Divina Magestad.
Recorrió la procesión todo el pueblo, pues los doce enfermos que había estaban distribuidos en sus calles extremas opuestas; éstas estaban completamente limpias y cada casa donde el Señor entraba estaba convertida en verdadero oratorio, con preciosos altares en donde lucían vistosos encajes, ricas alfombras, cojines y aromáticas flores e hierbas olorosas; terminando tan hermoso acto después de las diez de la mañana.
Las autoridades y algunos particulares obsequiaron con monedas a los pobres impedidos. ¡Que Dios se lo pague! y mi cordial enhorabuena al Clero y mi agradecimiento a cuantos han contribuido al orden y esplendor de este acto.»

El Cronista del Valle, 06 de mayo de 1916
«COMUNIÓN A ENFERMOS
En la misma forma con el mismo aparato y vistosidad de años anteriores se repartió en la mañana del Domingo de Cuasimodo la Sagrada Comunión a los enfermos; once han sido esto año habiendo que recorrer todo el pueblo; acompañaron las autoridades y todas las congregaciones con sus respectivas insignias.
Las moradas de los enfermos rivalizaban en su ornamentación para recibir a tan Divino Huésped, las calles limpias y todo fervor y compostura en los habitantes de este católico pueblo por lo que nuestra alma se alegra y los felicita así como a las dignas autoridades y cofradías y les augura muchas prosperidades y bendiciones del cielo.»

El Cronista del Valle, 21 de abril de 1917
«COMUNIÓN A LOS ENFERMOS
En la mañana del 15 de los corrientes, tuvo lugar el grandioso conmovedor acto de salir el Dios Sacramentado por las calles y plazas de este pueblo, para visitar y hospedarse en los pechos de
los pobres impedidos.
A las ocho un repique general de campanas reunió en el amplio templo, ricamente adornado, a todos los fieles que habían de acompañar, organizándose la procesión del siguiente modo: Abrían marcha acólitos con campanitas, estandarte del Santísimo y en largas filas se veían con sus distintivos las Asociaciones Josefinas, Hijas de María, del Apostolado, del Sagrado Corazón y Marías de los Sagrarios, y bajo palio llevado por los cofrades del Santísimo, iba el preste portando al Redentor del mundo.
Daban escolta la Benemérita, representación del Ayuntamiento y numerosos fieles.
El recorrido fue de todo el pueblo que puso gran esmero en limpiar sus calles.
En cada una de las casas donde el Señor entraba,se veía un precioso altar adornado de colgaduras, cuadros y flores que simulaban pequeños oratorios.
Es motivo suficiente para que el corazón creyente se alegre y felicite de la religiosidad de este pueblo, que ni en la calle recibe el Señor la menor falta de respeto y profanación.
A la terminación el Sr. Cura felicitó a las Asociaciones por su asistencia, así como a las autoridades, alentándolas para la perseverancia y fustigando muy duramente a los perezosos que olvidándose de sus obligaciones abandonan a su Rey.
Por las autoridades y por otras caritativas personas se repartieron donativos en metálico a los enfermos.
Dios se lo pague.»

El Cronista del Valle, 13 de abril de 1918
«COMUNIÓN DE IMPEDIDOS
Para que cumplieran con Ntra. Madre la Iglesia el día siete fue llevada con toda solemnidad S.D.M. a los enfermos impedidos de esta localidad.
A las 8 de la mañana organizose una imponente procesión presidida por el digno Ayuntamiento, asistencia de las Asociaciones del Sagrado Corazón, Josefinas e Hijas de María y armonizada con la Banda municipal.
Los enfermos impedidos bien preparados recibieron con visibles muestras de ternura y fervor al Dios Misericordioso que iba a visitarlos y se dignaba quedarse en sus pechos.
Las casas, como las calles, muy limpias perfumadas y alfombradas de flores y por todo el pueblo que recorrió la procesión se observó edificante compostura, orden y fervor por lo que nos felicitamos.»