En relación a las imágenes de la Virgen de Piedrasantas que conocemos, me surgen unas dudas o lagunas en relación a cómo aconteció la desaparición de la anterior, y extrañezas y dudas sobre la imagen actual.

Para terminar diciendo que poco sé de todo esto, comienzo detallando lo que se conoce hasta ahora, según la información pública que disponemos.

El 15 de mayo de 1936, según noticias publicadas en “El Defensor de Córdoba, Diario Católico de Noticias”, en la casa rectoral de Pedroche se presentó el alcalde, Ángel Carrillo Nevado, junto a un grupo de personas pidiendo al párroco, Fernando del Pino Jiménez, que les entregase la llave de la ermita de la Virgen de Piedrasantas.

Le dijo que era para “establecer en ella la casa del pueblo”, que es como se suele denominar a las sedes de las agrupaciones municipales socialistas. El párroco no se la dio, manifestándole que era el Obispo de la Diócesis el que debía ordenárselo.

Según indica este medio, la camarera mayor de la Virgen fue ese día a la ermita para recoger su manto y alhajas para así evitar que fuese asaltada la ermita, ya que eso se comentaba por el pueblo. Al regresar, fue sorprendida por un grupo que le acusó de haber quitado el manto y las alhajas de la imagen y le obligaron a volver a la ermita para reponerlas. Sin embargo, cuando llegaron a la ermita pudieron comprobar que la imagen de la Virgen estaba vestida y que conservaba sus alhajas.

También nos encontramos con una variación de lo sucedido. Francisco Sicilia, cronista oficial de Pedroche, en su trabajo “Radiografía de una tragedia” (2017) habla de que “un grupo de jóvenes decía que iban a la ermita de Piedrasantas con la intención de quemar la imagen de la Patrona”.

Sea como fuere, en ese momento, nada le sucedió a la ermita y a la imagen de la Virgen, ya que las crónicas de la época, publicadas en medios afines a la Iglesia, fueron muy detallistas en lo sucedido allí aquel día. Incluso publicaron los nombres y apellidos de todos los detenidos, pero no hicieron referencia a que se produjese ningún destrozo.

Sin embargo, según leemos, damos por hecho que en 1936, con el inicio de la guerra civil, todo fue quemado en la ermita, retablo, objetos e imagen de la Virgen. Sin más información, sin datos, sin historias a su alrededor, como suele pasar en otros lugares ante sucesos parecidos ante un hecho tan relevante.

Así, Adriano Moral Manosalbas, en su libro “Pedroche Monumental” (1997) solo menciona que “la imagen antigua de la Virgen fue destruida en la guerra del 36”.

José Ignacio Pérez Peinado, cronista oficial de Pedroche, en su tesis doctoral “Evolución histórica de la parroquia de El Salvador de Pedroche. Iglesia matriz de las Siete Villas (siglos IV al XX)” (2012), brevemente expone que “el altar, retablo e imagen de Ntra. Sra. de la O con su Hijo, son destruidos junto con el resto de altares y objetos sagrados en la última guerra civil”.

Un documento donde sí se hace referencia a este hecho es un acta de una sesión del Pleno del Ayuntamiento del 21 de mayo de 1939, tras finalizar la guerra.

En ella se expone que “el Sr. Alcalde manifestó que le había visitado el Sr. Cura Párroco y varias señoras de la localidad rogándole autorizara una suscripción voluntaria popular para adquirir una nueva imagen de Nuestra Excelsa Patrona, la Virgen de Piedras Santas, destrozada y quemada por los marxistas y bárbaramente profanado su Santuario”.

Aun así, tras la importancia que este suceso tiene para un pueblo, es de reconocer que prácticamente no se tiene información alguna. Quizás siempre esté la duda de ¿y si no fue quemada sino ocultada? ¿Y si quién la ocultó, hace 84 años, lo cayó para siempre?

Era muy común en esas fechas, y por miedo precisamente a que fuesen robadas o destruidas, esconder imágenes religiosas. Así paso, por ejemplo, con la imagen primitiva de la Virgen de la Cabeza, que hoy en día no se sabe que fue de ella, con diferentes hipótesis: que fue escondida enterrándola, que fue destruida o la más veraz para los historiadores, que fue trasladada a la zona de Levante.

Otro caso ha sido el de la parroquia de Santa Cruz, en Córdoba, donde, tras unas obras de restauración en 2014, apareció la imagen de Jesús Amarrado a la Columna tras un tabique. Allí lo ocultaron y ha sido descubierto por casualidad.

Para mí, ahí queda esa duda.

Una vez, pasada la guerra civil, había necesidad de disponer de una nueva imagen de la Virgen de Piedrasantas. Por eso y tras solicitud del párroco y mujeres del pueblo, tal y como hemos visto anteriormente, nada más acabar la guerra se aprobó desde el Ayuntamiento autorizar una suscripción popular: “Se acordó unánimente autorizar dicha suscripción dado el fin de la misma y que el Ayuntamiento se encabezara con 500 Ptas.”.

Tal y como indica José Ignacio Pérez Peinado, en su libro “El Santuario de Piedras Santas” (1997), en septiembre de 1939 se celebró la festividad de la Virgen con un cuadro de ésta, pero ya 1940 sí que disponían de la nueva imagen.

La nueva imagen fue encargada a José Herruzo Álamo, artista nacido en Pedroche, aunque sus últimos años de su vida transcurrieron en Pozoblanco.

Y es en este punto donde nos encontramos con una nueva información algo confusa.

Él, tras los años, siempre ha hecho hincapié en que la actual imagen de la Virgen no es obra suya.

El cronista Francisco Sicilia, en su trabajo “José Herruzo Álamo, el artista olvidado de Pedroche” (2011), explica que “el artista dijo repetidas veces que la imagen actual no es obra suya o fue retocada; parece ser que la cara de la imagen tenía un gran parecido con el rostro de un familiar del artista, que podía haber sido utilizado como modelo”.

La respuesta, quizás, la da José Ignacio Pérez en su tesis, donde detalla que “más tarde se renueva en los talleres cordobeses del Sr. Castillo que viene a sustituir, en 1950, a la imagen central”.

La imagen que hizo José Herruzo fue “renovada” en 1950.

También es conveniente recordar que estando Rafael Olmo Fernández de párroco en Pedroche (1992-2002), también la imagen de la Virgen de Piedrasantas sufrió un “retoque”. Se le limpió y arreglo la cara en un taller de Córdoba.

Ahora bien, lo que puede llamar la atención, sin explicación aparente, es que se utilice la imagen anterior de la Virgen cuando se le hace referencia en diferentes libretos o carteles.

Si ya en 1940 se disponía de una nueva imagen, renovada en 1950, ¿por qué hasta el 1960 solo vemos la anterior imagen? ¿por qué en los carteles de novena de 1945 o de 1949?

Las imágenes de la Virgen de Piedrasantas

¿Por qué en el libreto de “cánticos de amor y acción de gracias” de 1949 también se usó la anterior imagen?

Las imágenes de la Virgen de Piedrasantas

¿Por qué en la revistas de feria, que conozcamos, de 1957, 1959, 1961 también se usa?

Las imágenes de la Virgen de Piedrasantas

Eso sí, nos encontramos que en la revista de feria de 1960, en su interior, sí que aparece la nueva imagen. Y ya en 1962 sí aparece en portada.

Las imágenes de la Virgen de Piedrasantas

La falta de información por mi parte y la falta de información publicada, hace que tenga ciertas dudas y que me haga ciertas preguntas. Quizás algún día todo quede más claro. Quizás algún día alguien aclare.