Tras la revuelta popular

En esta tercera edición de la representación teatral popular Asonada, tres son las veces que he visto la representación. Una menos que en la anterior edición.

Por colaboraciones, fui invitado al llamado ensayo general, aunque prácticamente fue una representación más con un casi lleno de público, unas 400 personas invitadas. De ella salí diciendo que había salido perfecta, sabedor que siempre hay cosillas técnicas mejorables y que seguramente se tendrían en cuenta para el día del estreno. Me reencontré con actores, con la felicidad de darle mi primera enhorabuena por su trabajo, por su esfuerzo y pasión.

A la representación del día del estreno asistí invitado como concejal del Ayuntamiento. Puedo asegurar que cada vez que la veo, tengo el cuerpo en una tensión continua, esperando que todo salga como debe. Efectivamente, así fue. Si ayer la vi perfecta, hoy la he visto mejor aún, pensé y dije a algunos. Esta obra, como cuando ya se ha escrito un libro y está en manos del lector, ha pasado a ser de sus participantes, de actores y actrices, y de todas esas personas que están detrás, y también delante. Y eso se nota en el resultado positivo que hemos visto, propio de personas que no trabajan por mero trámite, sino por el interés de hacer grande este proyecto.

Me dicen que de tantas veces que he visto la obra, ya debo saberme los textos. Pues casi, para qué negarlo. Además, el repetir me permite ahondar en los diálogos, en el texto, en fijarme en detalles donde solo los más quisquillosos tienen esa capacidad.

Me siento un pelín padre de todo esto, y de eso es difícil desprenderse. Orgulloso de la criatura, que ya ha crecido y tiene vida ajena, pero de la que no quiere alejarse.

Oye, sí, para la tercera vez, sí compré la entrada, no todo va a ser una invitación. Fui el último día de representación. A los actores y actrices se les notó una entrega final con todas las ganas del mundo. Perfecto resultado. Incluso Alonso se llamó Alonso (comentario que solo entenderán unos pocos, jeje).

Mi más enérgica enhorabuena a todos los participantes. A todos, aunque lo voy a personalizar en uno, en el narrador. Creo que es una pieza fundamental, no solo en la parte actoral, sino también organizativa. Muchas gracias.

Sí, también lo voy a personalizar en otra persona, en el artesano que antes fue soldado. En mi opinión, su participación ha sido una reivindicación personal de su capacidad como actor, y lo ha demostrado día a día. Enhorabuena.

Además, fuera de la obra, ha sido el que ha hecho emocionarme con unas pocas palabras. Te lo agradezco de corazón, mucho.

Nos vemos en la siguiente revuelta.

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